Las lesiones más comunes del Runner

Correr es un deporte de impacto en el que el movimiento y el ritmo se repiten una y otra vez. Los gestos incorrectos seguirán apareciendo con el tiempo, lo que aumentará el riesgo de lesiones. En muchos casos, este gesto inapropiado viene determinado por la técnica de carrera imperfecta durante el entrenamiento, que no solo ayuda a reducir la posibilidad de lesiones, sino que también optimiza nuestra energía y desarrolla la fuerza muscular de manera más efectiva. Esto suele suceder por desconocimiento de la teoría deportiva, o por no estar supervisado por un profesional que nos haya orientado y aconsejado sobre cómo entrenar adecuadamente.

Aunque las lesiones que sufren los corredores son variadas, las más habituales son:

Lesiones por repetición: tendinitis

La tendinitis es una de las lesiones más habituales que sufre la mayoría de deportistas. Para los corredores en particular, correr se refiere a impactos repetidos sobre una superficie normalmente dura, causando dolor e incomodidad. Estos síntomas generalmente conducen a una tendinitis de Aquiles. Esta parte del cuerpo actúa como un resorte para reducir el impacto del soplo contra el suelo, el impacto continuo sobre una superficie dura hará que se inflame y haga que la zona afectada se sienta incómoda.

Sobrecargas musculares

En este deporte, las piernas son las partes del cuerpo que soportan mayor tensión, por lo que la sobrecarga concentrada es muy común en algunos lugares. La sobrecarga de la pantorrilla es la afección más común, especialmente si las pisadas no son buenas o las articulaciones de las piernas están colocadas incorrectamente. Por ello, es muy importante utilizar calzado adecuado, si tenemos síntomas de sobrecarga en la pantorrilla debemos descansar la pantorrilla, estirar y realizar un pequeño masaje concentrado para aliviar las molestias de la pantorrilla.

Dolencias en articulaciones

La condición más normal para los corredores son las enfermedades de las rodillas y los tobillos. Los impactos repetidos pueden dañar los ligamentos laterales de la rodilla y causar graves molestias.

Una vez que sea consciente de este dolor, se recomienda que deje de correr y continúe caminando hasta que el dolor se elimine por completo. Sin embargo, debido a que el tobillo es la parte del cuerpo que soporta todo el impacto de la zancada, el dolor articular también puede ocurrir en el tobillo. Nuestros ligamentos no están acostumbrados a este nivel de golpe, por eso es especialmente importante calentar el tobillo y elegir calzado antes de correr.

Fascitis plantar

Esta lesión se caracteriza por la inflamación de la fascia plantar en la zona más cercana al talón, en la mayoría de los casos por una mala selección de calzado deportivo y la necesidad de afrontar el partido en terrenos duros y desnivelados.

Esguince de tobillo

Sin duda, esta es una de las lesiones más comunes de los deportistas (especialmente de los corredores), generalmente provocada por la simple fuerza de tracción o torsión cuando el pie no está apoyado correctamente en el suelo. Como en la situación anterior, el hecho de correr sobre una superficie irregular o lisa aumenta el riesgo de sufrir una distensión o esguince y proporciona síntomas como hinchazón, dolores repentinos e incluso hematomas ocasionales en la zona dañada.

La opción más eficaz para evitar este tipo de lesiones es desarrollar el hábito de calentar antes de empezar a calentar para que nuestros músculos estén completamente preparados y alcancen el nivel requerido para el ejercicio físico.

Después de conocer las lesiones más comunes al correr, debes armarte con paciencia para evitar cualquier lesión, porque este es un proceso que lleva cierto tiempo, dependiendo de la persona y de lo bueno que sea. Por tanto, empieza por suspender el ejercicio y el descanso, y busca soluciones más profesionales cuando sea necesario, como la fisioterapia en la fase de rehabilitación.

No se apresure a volver a su rutina de entrenamiento, porque hacerlo demasiado pronto empeorará la lesión e incluso retrasará más la recuperación.