¿Preparado para empezar a correr?

Al leer este artículo, ya no tendrás excusa para empezar a correr. Por supuesto, te ha picado este error y quieres ponerte los zapatos y salir a correr. La mayoría de las veces, la falta de deseo ha superado tu motivación interior y, al final, dejas de intentarlo. En algunos casos, incluso puede salir y dar el primer paso. Sin embargo, la rigidez del segundo día, combinada con el rubor, la respiración arrítmica y el cansancio inmediato sufrido durante el entrenamiento, finalmente hizo que la pereza volviera a ganar la batalla eterna, y nunca más volverás a salir a correr. Imagínese si a estas adversidades le añadimos una serie de excusas, como “No tengo tiempo”, “Estoy cansado”, “Correr es aburrido” y un sinfín de frases más.

Sin duda, es muy difícil seguir intentándolo. Pero claro que no. Miles de personas salen a correr todos los días, obsesionadas con una actividad que parece inútil desde fuera. Esta es la clave para unirse a esta comunidad que crece día a día.

¿Qué hago para empezar a correr?

Si sigue el conjunto de pautas que se describen a continuación, es fácil comenzar.

– Sé paciente

En primer lugar, debemos valorar el hecho de que necesitamos un período de adaptación, por lo que no podemos esperar resultados inmediatos. El cambio siempre lleva tiempo para adaptarse a nuestro trabajo diario, hasta que el hábito se convierte en hábito. Los primeros días serán costosos y es posible que camine más que corra, pero si persiste, pronto comenzará a notar esta mejora. Después de 3 semanas consecutivas, descubrirá que empezar a correr no es tan problemático como cree.

 Asesórate por profesionales y entrena con compañía

Para aprender el método correcto, busque un capacitador calificado para guiar y supervisar su capacitación. Además, si encuentras que un amigo o un grupo comienza a correr con ellos, descubrirás que se vuelve más interesante. Lento y tenga buena letra. Es muy importante empezar con suavidad. Estamos ante una nueva actividad (o la olvidamos después de mucho tiempo sin practicar). Nuestro cuerpo aún no está acostumbrado a este nuevo ejercicio, por lo que para no fatigarnos demasiado, alternaremos las etapas de correr y caminar. Por ejemplo: Corre durante 1 minuto, luego camina durante 3 minutos. Repita 4 o 5 veces por un total de 16 a 20 minutos. A medida que avanza, reduzca el tiempo de caminata y aumente gradualmente el tiempo de carrera. Si menos lo espera, correrá continuamente durante 20 minutos sin sentirse aventurero y dedicará mucho menos esfuerzo de lo que cree. Parece raro, pero esto nos lleva al siguiente principio.

 Acaba con ganas

Termina con la sensación de poder hacer otras cosas. Empezar poco a poco es fundamental, si dejamos un poco de ganancia cada día, siempre querremos seguir y entrenar de nuevo. Absorberemos mejor el entrenamiento, y la mejora será mayor en comparación con el 120% de entrenamiento que damos. El exceso de trabajo puede causarnos lesiones.

– No todo es correr

Incorpora técnicas de entrenamiento de fuerza y ​​carrera a tu rutina de ejercicios semanal. Cuando corremos, el suelo nos impacta constantemente. Nuestras articulaciones (principalmente tobillos, rodillas, caderas y columna vertebral) son las encargadas de paliar estos golpes, si no estamos preparados lo más sencillo es acabar lastimándonos. El entrenamiento de fuerza puede ayudarnos a prevenir lesiones y fortalecer los músculos. Si no tienes tiempo para entrenar, lo mejor es correr menos y dedicar más tiempo a completar este trabajo complementario. Cuando entrenamos por nuestra cuenta, normalmente no lo hacemos por falta de ganas o por desconocimiento, pero es fundamental. Progresará rápidamente y reducirá el daño.

Entrar en el mundo del running requiere paciencia, perseverancia y trabajo duro. Nadie quiere dedicar nada, pero todos estos valores combinados con las pautas que hemos descrito sin duda le permitirán tener éxito en sus esfuerzos. No más excusas, ponte los zapatos y empieza.